agosto 25, 2013

Sólo una...

Ajá. Tratándose de botanas saladitas y crujientes, nunca ha aplicado mejor aquello de que "una es ninguna, dos son la mitad de una..", etc. No se a quién se le pudo ocurrir semejante disparate, pero seguramente iba a la mitad de la ingestión de una enorme bolsa de papitas.

Por lo menos no estoy sola en mi vicio afición:


Tomado de Pinterest. No alcanzo a ver la identificación del autor o autora, pero dio en el clavo, eso que ni qué.

Según el Tumblr de la ligeramente oscura Sara See Andersen, ese es su monólogo cada vez que le entra a las papitas. No estás sola, Sara.



Y según la genial y muy chilanga Tania de Jours de Papier, las dietas se acaban cuando aparece la bolsita de aluminio. Oh sí.

Cronch, cronch, cronch.

3 comentarios:

  1. Y creo que tiene que empezar urgentemente ahora que habrá que cerrar zipper en el pantalón al llegar el frio!

    Cielos!

    ResponderEliminar
  2. ¿Recuerdas los comerciales aquellos de sabritas? A que no puedes comer solo una, decían. Incluso tenían un single diciéndolo.

    A mí me pasa lo mismo, mejor que ni me pongan una bolsa de patatas fritas enfrente, que empiezo y no paro.

    ResponderEliminar
  3. I like it this blog information, thanks for sharing

    ResponderEliminar

Escríbanme, no sean gachos