Por lo menos no estoy sola en mi
Tomado de Pinterest. No alcanzo a ver la identificación del autor o autora, pero dio en el clavo, eso que ni qué.
Según el Tumblr de la ligeramente oscura Sara See Andersen, ese es su monólogo cada vez que le entra a las papitas. No estás sola, Sara.
Y según la genial y muy chilanga Tania de Jours de Papier, las dietas se acaban cuando aparece la bolsita de aluminio. Oh sí.
Cronch, cronch, cronch.



Y creo que tiene que empezar urgentemente ahora que habrá que cerrar zipper en el pantalón al llegar el frio!
ResponderEliminarCielos!
¿Recuerdas los comerciales aquellos de sabritas? A que no puedes comer solo una, decían. Incluso tenían un single diciéndolo.
ResponderEliminarA mí me pasa lo mismo, mejor que ni me pongan una bolsa de patatas fritas enfrente, que empiezo y no paro.
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