![]() |
| Una rebanadita nada más... |
Pero eso sí, cuando el pantalón empieza a apretar y el cachetito se ve más redondo que lo habitual, hay que revisar la cartera y renovar la membresía del gimnasio. Nosotros y la mitad de la población urbana occidental nos hacemos el propósito de, ahora sí, ir por lo menos 4 días a la semana al gym y sudar esos turrones y esos bocadillos de queso brie tan solicitados durante las fiestas. Ah, y esas copas de vino y otros licores también hicieron lo suyo, así que a sacar los pants y a darle a la elíptica.
Un año y otro también, el mismo lavado de coco: ahora sí bajo de peso, ahora sí me voy a ejercitar en serio, ahora sí...
Lo trágico es que AHORA SÍ lo necesitamos. Sin demora. De hecho, para ayer.
Porque los "puentes" de Guadalupe-Reyes se van a seguir sucediendo uno tras otro, cada año sin parar. Pero cada año la cuesta se hace más empinada y la salud más frágil.
¿Alguien sabe dónde dejé los malditos tenis?










