febrero 13, 2011

Casas y hogares

¿Casa, hogar, hotel de lujo? Lo que sea, pero yo quiero ir a recuperarme ahí
¿En qué momento una casa se convierte en un hogar? ¿Es en cuanto alguien la habita, o tiene que suceder algo más? ¿De qué o de quién depende ese proceso?
En esta noche de domingo, viendo mi hogar todavía medio empacado en cajas de cartón, dentro de un nuevo departamento en una nueva colonia de una vieja ciudad... me pregunto cuándo me sentiré en mi hogar.

Nos mudamos hace casi una semana. Estos días han sido un torbellino arrasador, he pasado la mayor parte del tiempo luchando contra un cansancio extremo (producto de más de un mes de preparar la mudanza sin dejar de trabajar en la oficina) y tratando de acomodar lo que queda de mis muebles. Porque para complicar más el asunto, tuvimos que reducir nuestras pertenencias al mínimo necesario para caber en una vivienda de la tercera parte o menos de nuestro hogar anterior. Pero eso ha sido una bendición, ya que entre toda la familia veníamos cargando muebles y chucherías con varias décadas de servicio. Por mucho significado histórico que tuviera, esa mesa-de-centro-de-herencia-familiar... ¡ya me tenía hasta el gorro! Y así, muchos otros mueblecillos y electrodomésticos adornan ahora otras casas, sea porque los vendí baratos o porque los doné al Ejército de Salvación (¡salvada fui por ellos!) Ahhh, por primera vez en mucho tiempo estoy buscando sala y otras cosas, y eso se siente bien.

Para colmo, la semana previa al gran cambio mi computadora sufrió un grave accidente y el disco duro murió tras una heróica lucha contra sus heridas. Con él se fue toda mi colección de fotos (lo se, mea culpa por no respaldarlas) así que en lo que rehago mi archivo tendré que ilustrar el bló con imágenes prestadas. Es más, ni siquiera se donde quedó mi cámara. Ni mis tejidos en curso. Ni la mitad de mis neuronas.
Lo que sí se es que mis tortugas quedaron en un hogar donde las cuidan bien; mis perros regresaron a su primera casa a vivir con sus hermanos, junto a una familia que los quiere como nosotros los quisimos (queremos) y que el famoso gato Boris ya se recupera del trauma que le representó el viaje y el encuentro con su nueva casa. Casa, todavía.

De nuevo en el D.F. Ciudad de mis amores y de mis enconos. Otra vez estoy aquí, trátame bien por favorcito.

Con cariño y agradecimiento a todos los amigos y amigas, colaboradores y desconocidos que nos han ayudado tanto en esta empresa. Que nuestro mérito y el potencial positivo que logremos en este lugar sea de beneficio para todos los seres.

6 comentarios:

Ale lu dijo...

XD como que escribanme no sean gachos jajaja después de que me cohibes con eso de "sesudas" opiniones... ntc bueno si un poco jaja
Ya te lo había dicho, enhorabuena con el cambio, y que bueno que aclaras porque estaba re preocupada por Asta y su hno. lo bueno que el Boris si la hizo! Jaja
Yo no se que haría si me dijeran que tuviera que vivir en el df, me muero! Si ya estoy que me como las uñas porque TENGO que ir a principios del mes que entra a los intercolegiales de mi'jo... ps ya que, ahí me veré como la India María con rebozo, trenzas y toda la cosa jaja
Y pos ya aprovechando, te dejo un abrazo de san Valentín. Besosss

Carmen Tye dijo...

En mi vida de soltera viví en sólo 2 casas, sip; sólo 2!

Tengo 16 años de casada, en esta casa tenemos 5 años.. en mi vida marital llevó 9-10 mudanzas entre en la misma Ciudad y otras cambiando de..

Hubo ocasiones en que me despertaba en las noches ubicando en que parte estaba.. ☺

Obvio que ha habido veces que de tan pronto que me tocaba el cambio me reusaba a abrir las cajas de la mudanza, porque no estaba segura de pisar tierra firme, esto por las chambas del marido..

bueno, pues rescatando algo de los vecinos de mas al norte te paso la que yo aplico:

"Home is Where the Heart is"

Besines!

Ale dijo...

:DDD no te preocupes,,,, pronto te ubicas,, ya verás besitossssss

paularincones dijo...

Yo pienso que se convierte en hogar cuando llegas y tu corazón da un latido de más, cuando ansías volver, no por cansancio, no porque llueve, sino sólo por estar AHÍ. Para que esto suceda pueden pasar 2 semanas, un mes, un año, who knows? Yo llevo 4 años viviendo en mi casa actual y los mismos extrañando mi hogar anterior.

Besitos

Helga dijo...

Que bueno que lo más duro de la mudanza ya pasó, eso de empacar la vida entera es complicadísimo.

Que padre suena el esmalte, jeje, la colección Burlesque la vi en un aparador y nisiquiera me animé a preguntar cuánto costaban; he encontrado mi límite depilfarratorio :O jajajaja

Lanezi dijo...

Yo odio las mudanzas, pero solo por lo de empacar y desempacar; pero el cambiar de casa siempre me ha ilusionado; sobre todo si te mudas de ciudad como es tu caso.
¿cuando se convierte una casa en hogar? yo diría que es un proceso que sucede sin avisar; y solo nos damos cuenta de ello cuando sentimos ese espacio como una extensión de nuestro yo.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...