enero 06, 2010

Fin de fiesta

Hoy termina el mítico Guadalupe-Reyes, que más que maratón es una carrera de obstáculos. Nadie puede decir que ha vivido el megapuente navideño hasta que no lo hayan despertado los cuetes guadalupanos el 12 de diciembre a las 5 a.m., o hasta que no se haya aventurado a algún Liverpool el 23 por la tarde, o hasta que no haya tratado de hacer un bacalao a medio desalar el mero 24 al mediodía, o que hasta que se haya sacado muñequito en TODAS las roscas que probó. No fue mi caso este año, pero ya experimenté esas delicias navideñas.
Me tomé casi un par de semanas de vacaciones blogueriles, no por falta de ganas de escribir, ni porque mis múltiples actividades sociales me lo impidieran (I wish)... sino porque ustedes (ah, malditos) andaban todos de vacaciones en quién sabe dónde. Hasta los grillos se oían por estos espacios cibernéticos, de tan solo que estaba.

Pero aquí estamos de vuelta, algunos apenas reintegrándose a sus actividades, otros, como la de la voz, nunca nos apartamos del todo. Orgullosamente declaro que estuve trabajando hasta las 7 p.m. del día 24 y algunas horas del 25, mismo caso para el 31 y el 1 de enero. ¡Empecé el año con trabajo hasta las orejas! Soy feliz por ese lado. Lo que no me hizo feliz fue el desplante pirotécnico de mis vecinos. Mucha crisis, pero buenos cuetotes que echaron, tanto de los bebibles como de los tronantes, para horror de mis perros, que aborrecen esos desplantes. Tuvimos cuetes durante to-di-ti-tas las posadas, y no se diga el fin de año.
La dieta y el ejercicio fueron básicamente olvidados durante esta temporada. La lonjita discreta reapareció, pero la lucha sigue adelante. Por lo menos los jeans me cierran bien todavía. Estoy planeando un makeover personal que me va a dejar chulísima y sobre todo más sana, así me lleve el resto del año. No serán cambios drásticos, sino procesos permanentes de mejora, por dentro y por fuera. Algo así como mi programa personal de Mejora Continua de la Calidad.
Está haciendo un frío del carambas por acá y hemos tenido desperfectos domésticos, nada grave pero sí incómodo. Los retos siguen. La familia cambia. El año va a estar movidito.

En una palabra (o tres), la vida sigue. Otro año. Otra década. Otra oportunidad. Y tomo como lema del 2010 lo que dicen al final de una muy ochentera película: Be excellent to each other.

5 comentarios:

Donaji dijo...

Jaja, pues yo creo que eramos las únicas 2 que andábamos por aquí y no de vagaciones :)
Feliz año, un abrazo grande!

Donaji dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carmen Tye dijo...

Feliz Anio Nuevo y Tooooodo lo Mejor!

Que bien eso de que haz despedido el ano con harta chamba! a mi me fascina cuando no tengo tiempo ni de recordar quien soy..

Odio los vecinos que no toman consideraciones con quienes no tenemos cohetes de los que truenan y los que no..

Me fascina leerte tan fresca y con ganas de darle con todo a este 2010, cosa poco comun pero aqui estamos amaneciendo a 4-5C.. pero me fascina despues de taaaanto mes de calor!

Gracias por ser parte de este gran circulo amistero!!

Besitos!

Kishiria dijo...

Pues un mejor año para ti y mucha chamba bien pagada

Elisol dijo...

Pues yo si andaba en el club de los perdidos, jajaja.

Un abrazo y mis mejores deseos para este 2010

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