marzo 15, 2011

Tenemos un problema


Tlacoyo - Los tlacoyos o clacoyos son un antojito mexicano, que consiste en una tortilla gruesa ovalada y larga, preparada con una mezcla de masa de maíz y frijoles o habas cocidos, secos y molidos, la cual puede ir rellena de diversos ingredientes (frijoles, habas, carne, requesón, etc.) y sobre la cual se pone una mezcla de ingredientes como nopales, queso, chile y cebolla. - Wikipedia

He ahí el problema. Soy tlacoyoadicta. Y quesadilladicta. Y tamaliadicta. Y todas esas delicias se pueden encontrar a diario en un radio de apenas dos cuadras de mi actual domicilio. Adiós dieta, hello lonja. Aquí está la prueba del crimen: el tlacoyo de hoy, adquirido en el tianguis (mercado móvil) de aquí cerca.
Ahora me doy cuenta de lo difícil que es llevar una dieta viviendo en la gran ciudad. Hay tentaciones por todos lados y muchas a precios módicos, cuando no francamente ridículos. Claro que evito los tacos de 3 pesos, pero de que los hay, los hay.

Cuando vivía en los suburbios de una ciudad más pequeña tenía que hacer la compra de víveres una vez a la semana, dadas las distancias y el tiempo que implicaba, pero eso también significaba que no había tentaciones de este calibre en los alrededores, a lo más las papitas y el refresco en la veintiúnica tiendita del lugar. Y como tenía bastante espacio para almacenar, no había razón para salir tan a menudo. Ahora, sin tanto espacio y más opciones, estoy regresando a la rutina de "hacer el mandado" casi a diario, pero eso implica exponerme más a los pecados.
Para complicar más las cosas, aquí estamos rodeados de restaurantes, desde taquerías hasta buffets de comida china, pasando por las inevitables pizzas y uno que otro notable restaurante de barrio. Por ejemplo, con una caminata de menos de 10 minutos llego a un restaurante argentino de comida casera (nada que ver con las populares pero estandarizadas parrillas argentinas), donde recientemente probé un potentísimo consomé de cordero de increíble sabor. Con una caminata más larga llego al centro de Coyoacán, con su inagotable oferta gastronómica. Y, maldita sea, muchos lugares tienen entrega a domicilio. Mi anterior domicilio se consideraba fuera de las zonas de entrega de muchos servicios, así que ahora pedir una pizza y recibirla en casa es todo un suceso.

Así que a darle con más ganas al ejercicio, tanto de fuerza (¡ya volví a las pesas, yeeeii!) como en la modalidad de cardio, pues es ese el que ayuda a bajar de peso. Más y más ejercicio porque las calorías me atacan por todos lados y la carne es débil.
¿Gustan otro tamalito?

8 comentarios:

Ale dijo...

............ ¡ plop ! ............

.. ahora imagínate las patas de Condorito de cabeza..........

MALVADAAAA!! jajaja.. no es cierto.. bueno.. tantito,, no sabes,, me matan los tlacoyos,, yo tenía familia en Texcoco...ains.... jaja.. ahora pa curar el antojo está la maseca bleu .. :DDDD ¿¿¿ a poco nó??? pa´ mañana te lo clonamos !! jaja.. deja se lo muestro a mi mariado.. ¿¿era de habas o garbanzo ?? :DD

Carmen Tye dijo...

Bendito sea vivir en las lejanias!
jajaja

Jamás he probado un tlacoyo..
Mmmmm...

Pues mira que habrá que aprovechar los alrededores y ya veras que con el ejercicio prontico' se equilibra todo!

Provecho!

Kishiria dijo...

Yo puedo aguantar los antojitos mexicanos... pero el helado es mi perdición...

Lo malo de todas esas cosas es que son como los hombres: muy ricos y dulces... y se van a las caderas

Helga dijo...

Quiero uno!!! Nadamás de ver la foto se me está haciendo agua la boca.

El año pasado anduve por Coyoacán y a nadie se le ocurrió llevarme a comer esas cosas deliciosas, nadamás me pasearon :(

marujims dijo...

y yo que acabo de volver con mi nutriologo iug! suerte tambien tengo los antojos bastante a trasmano que sino rodaria... pero eso de poder llegar tan facilmente al centro de coyoacan !que envidia! de lo poco que conoci en mi viaje por aquellas tierras hace ya muchos ayeres

paularincones dijo...

Qué bueno que leo esto con la panza llena, sino estaría arañando el monitor, me cae.

Todos los antojitos son una delicia. Pero le huyo más a otros antes que al tlacoyo, que no me parece tan rebozante de calorías. Por ejemplo, muero por los pambazos, pero los miro de lejitos; las quesadillas fritas me enloquecen, las gorditas de chicharrón, las carnitas... ah, mejor no sigo.

En lo personal, adoro Coyoacán, pero ya no voy tan seguido como antes: hace años que está de moda y todo está hasta el queque. Eso sí, cuando voy trato de no salir de ahí sin haberme comido un elote.

Por último, te pido si me puedes dar la dirección del restaurant de comida casera argentina.

Besitous.

Lanezi dijo...

yo estoy en la misma situación como estabas tú antes: como vivo en un sitio donde solo hay casas y hago la compra 2 veces por mes, me libro de las tentaciones; menos mal porque soy super antojadiza.
Lo que no es justo es que todo lo rico sea lo que engorda.
Nunca he probado los tlacoyos, pero no me cabe duda de que me haría una adicta a ellos si pudiera.

Özer dijo...

Va dirección del restaurante:
Restaurante Mafalda
Sobre Ave. Hidalgo casi esquina con División del Norte

Señas:
El restaurante está en una esquina con una callecita pequeña paralela a División, muy cerca de un lavado de carros. Viniendo del norte por División, pasas Churubusco, pasas Xicotencatl y el siguiente semáforo es Hidalgo (es la calle que llega directo al centro de Coyoacán). El lugar está dando vuelta a la derecha, muy cerca de División, lo vas a ver en la acera de la izquierda (¿sí me explico?)
Muy recomendable el consomé llamado Locro, y tienen Quilmes y muchas cervezas del mundo. Salú.

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