Hace años, mi entonces novio (ay, cositaaa) y ahora esposo me regaló en Navidad tres tortugas
japonesas, de esas simpáticas y pequeñas que son populares entre los niños.
Yo vivía en un edificio en donde no se admitían mascotas, así que las tortuguitas constituían una perfecta compañía pues
no hacían el menor ruido. Matilde, Filomena y el Juli eran de lo más simpáticas.
Nos fuimos
aficionando a estos bichos y después a los peces. En cuestión de meses, ya tenía
yo además un par de goldfish y varios
neones en una pecera aparte. En el departamento de él equipamos otra pecera de muy buen tamaño con tortugas Apalone de concha
blanda (su entrada de wikipedia aquí) y peces diversos. Incluso soñábamos con un acuario marino, que son una cosa espectacular cuando están bien puestos y cuidados adecuadamente.
Primer error de principiantes: las
tortugas verdes, que en realidad se llaman "de
la Florida", crecen mucho. Pueden alcanzar más de 60 centímetros de largo del
caparazón, dependiendo del tamaño de su hábitat. Las mías empezaron a crecer y
a ensuciar su pecera más allá de la capacidad de filtración de los aparatos que
tenía. La limpieza se tornó complicada y desagradable.
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Queríamos algo sencillito, nada más |
Matilde tomando el sol. Para entonces ya tenía como 5 años y más de 20 cm de longitud |
Segundo error de principiantes: hay especies que nunca se deben combinar en un mismo habitáculo. En su departamento, mi media toronja tenía la gran pecera que nos había vendido un supuesto experto, con piedras decorativas, castillito submarino, plantas (que, además, nos las vendieron llenas de caracolitos -gran problema-), filtros y multitud de peces... y las famosas tortugas de concha blanda. El “asesor” en quien confiábamos no tomó en cuenta el tipo de peces que nos vendió ni la presencia de esas tortugas que eran de una especie agresiva. La cosa terminó en tragedia: peces que se comían o se atacaban unos a los otros, los sobrevivientes estresados y una tortuga muerta quién sabe por qué.
Nunca más haremos algo semejante. Nunca, nunca más.
3 comentarios:
Bien por esa decisión, qué mejor que los animalitos permanezcan en su hábitat, un abrazo!!
Ohhh que tragedia!!! no me quiero imaginar el horror que me daría ver a mis animalitos descuartizados, que bien que separaste a los supervivientes
sigo diciendo que me encanta tu redacción, ya no nos vuelvas a abandonar!
Nice article
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