febrero 13, 2009

Pulmonía cuata

Eso se lo oía decir a mi mamá, para referirse a alguna enfermedad respiratoria que era tan mala que atacaba a los dos pulmones. Supongo que si se tiene pulmonía invariablemente se afectan los dos pulmones, pero en fin, el caso es que no tuve pulmonía, pero sí una gripa cuata y serial.

Pasé 5 años sin sufrir siquiera un catarrito y, de la nada (porque nadie a mi alrededor estaba enfermo), a principios de enero empecé con una gripa que fue subiendo de tono hasta acabar en laringitis aguda. Pasé varios días sin hablar (para deleite del dueño de mis quincenas) y si estaba sola en casa y tenía que contestar el teléfono mejor dejaba la contestadora, porque no me entendían nada. Cuando agoté el menú de remedios caseros tuve que acudir al médico. Después de varias inyecciones, cajas de pastillas, jarabitos y demás, cuando por fin me estaba reponiendo... ¡zaz!, otro virus me atacó y volví a caer enferma.

Esta vez se presentó la fiebre, el dolor de articulaciones, la tos de perro que se me agravaba por las noches... el cuadro completo.
Otra ronda de antibióticos diferentes a los primeros, más jarabes e inhalaciones, e incluso días en cama. Había noches en que deveras que creía que tenía algo más que una gripa con tos, pues me sentía tan mal que llegué a pensar en que había contraído la mítica pulmonía cuata, o la influenza española, o por lo menos una bronquitis marca llorarás. Cuando el siseo de mi propia laringe no me dejaba dormir me ponía a recordar las descripciones de terribles enfermedades respiratorias que, por cuestiones profesionales, he tenido que leer en los últimos años. Y para acabarla de amolar, el hecho de tener que dormir (dizque dormir) con varias almohadas para no sucumbir ante la tos me ocasionó una distensión muscular que, en mi desesperación, llegué a imaginar que se trataba de una costilla fracturada por la misma tos. Drama total. Una vil gripa me mantuvo en jaque durante más de dos semanas.
Empiezo a dudar de la eficacia de los jugos de cítricos por las mañanas, las bufandas y suéteres gruesos en el invierno y el evitar compartir lugares cerrados con otros catarrientos. Mi mantra para el próximo otoño será: vacuna contra la gripe, vacuna contra la gripe, vacuna contra la gripe.

1 comentario:

Kishiria dijo...

ay se lo que son esas gripes, mi consejo es que si te molesta la garganta de inmediado al médico, hay una especie de virus reciclabes que gustan por pasearse en tus oidos e incluso tus riñones.

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