mayo 05, 2010

Dead (wo)man walking

Una amiga mía está condenada a muerte. Tiene insuficiencia renal crónica, los riñones no le sirven para nada y los médicos le dan uno o dos años de vida. O por lo menos eso le dijeron hace como 17 años. Contra todo pronóstico ahí está, corre y corre, risa y risa, viviendo a punta de diálisis pero viviendo bien. Hablamos por teléfono pero nos vemos poco, así que hace unos días que me la encontré en una tienda realmente me dio gusto verla tan sonriente como siempre. Vamos, me dio gusto simplemente verla. Intentos de transplante que no hay funcionado, estancias prolongadas en el hospital, procedimientos médicos diversos. Y el terrible tema del dinero y los servicios de salud pública, ninguno de los cuales son suficientes para tratarla. La muerte camina a su lado, pero ya son viejas conocidas. Mi amiga le pinta un cuatro y la muerte espera... todavía no es su turno.

Cuando empecé a asistir al gimnasio coincidía en el horario con una gordita cincuentona que también acababa de inscribirse. A veces la veía subir trabajosamente las escaleras hacia el área de las caminadoras, y yo secretamente pedía que no se fuera a subir al aparato que quedaba libre a mi lado, no fuera que se desmayara a la primera centena de metros recorridos. ¡Qué va!, yo corría (corro) más riesgo que ella de colapsarme con el ejercicio. Con sus cincuenta años y una obesidad altamente peligrosa tomó muy en serio las rutinas y la dieta, se inscribió en cuanta carrera, caminata, competencia de nado o reto combinado se le presentó y ha bajado la friolera de 26 kilos. Cabe decir que la mujer tiene cálculos en el riñón y un asma galopante que la llevan al hospital cada dos meses, pero ahí está, bajando de peso y haciendo músculo a un ritmo envidiable. Y como ya somos cuatitas, nos echamos porras en nuestros esfuerzos.

La resistencia y la resilencia definitivamente no son conceptos nuevos. Mi abue pasó su niñez y juventud en una hacienda cercana a San Juan del Río, Querétaro. Me platicaba que en ese pueblo vivió una señora muy rica, viuda y anciana, que no tenía herederos para dejarles su fortuna. El paletero del pueblo, muchacho simpaticón pero con pocos escrúpulos y mucha ambición, se fijó el objetivo de conquistar a la viejita, casarse con ella y heredar los bienes en lo que consideraba sería muy poco tiempo. Y así lo hizo: conquista, romance, casorio... y muchas muchas paletas de hielo para la viejita, según esto para que le diera una pulmonía fulminante. La señora hasta le puso una nevería al fulano... y nada que se moría. Pero el paletero sufrió un accidente de tránsito, fue arrollado por algún primitivo camión y murió al instante. La viejita, viuda otra vez, se quedó con su fortuna intacta, con la nevería... y hasta con el carrito de las paletas.

Así que cuidado con esos condenados a muerte, que nos pueden enterrar a muchos.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Dear Grace, si me permites la perogrullada, cuando te toca, aunque te quites; cuando no te toca, aunque te pongas.
Qué bueno que conservas a tu gente querida más allá de las amenazas a su salud, y que nuestros dioses nos conserven las nuestras por mucho, mucho tiempo.
-A

Ale dijo...

je... a una amiga de la familia,, el doc,, le pidió que se retirara,, para dar el diagnóstico a su familia,, ¡¡¡ pero si la enferma soy yo!!!-- el caso.. 2- 3 semanas,cuando mucho, graaandes cosas en su hígado... ella se levantó,, ¿¿que no me vé???m yo no tengo eso... y punto,,, hace como diez años,,, y está tan guapa .. ;D


.. ¿¿¿ya se fué tu suegra???? no te comenté en el post anterior,,, por que me dió mucho que pensar,,, sobre las fuerzas de la naturaleza,, espero que todo bien...
... ya parece carta,, pero ¡¡¡amiga!!!,,, si ya tienes pileta.... ¿¿¿que esperas???,, yo batallo con la limpieza porque los kois son grandes y hacen mucha... kk... tu sabes,,, pero para plantas,, los peces son opcionales,, y te ahorras un buen dolor de cabeza,,, si acaso unos goldfish por los mosquitos,,, lo que se te ofrezca,, ya sabes.. besotessss

Ale dijo...

ohhh... tengo unos rizomas peques que facil te llegan sanos por estafeta... con confianza ;D

Helga dijo...

Hay que seguir esos ejemplos de mujeres correosas, son inspiradores.

La historia del paletero me dio tanta risa, jeje, es puritito humor negro :D

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