agosto 19, 2010

Dormir soñando

Mi medida personal para saber si dormí bien es no recordar mis sueños. Suelo despertarme de manera natural justo después de haber soñado, así que a) recuerdo mis sueños aunque sea por un lapso breve y b) frecuentemente despierto varias veces por la noche, a veces tantas como ciclos oníricos tenga. Es una joda. Y para rematar, mis sueños son muy... moviditos. Mucha gente, muchos escenarios, mucho movimiento. Yo, que tengo una vida bastante sedentaria, por las noches me aviento unas aventuras que ya las quisiera La Jolie para sus películas.
Y si quieren hacerme el día condenadamente difícil, despiértenme mientras sueño. Palabra que cuando me sucede tardo horas (¡horas!) en funcionar con normalidad. Ando en piloto automático buena parte de la mañana y con un humorcito nefasto.
¿Otra confesión? Va a sonar muy pedante, pero resulta que, sin entrenamiento alguno, tengo sueños lúcidos. Es decir, en ocasiones me doy cuenta de que estoy soñando y a veces puedo cambiar el curso del sueño, incluso provocarme a mí misma el despertar de él. He notado que estos sueños lúcidos se me presentan cuando estoy particularmente tensa, así que no es algo que esté realmente controlando. Otro detallito es que tengo sueños anidados: sueño que estoy dormida y estoy soñando. O bien, recuerdo dentro de un sueño el contenido de otro sueño anterior. ¿A poco no es para cansar a cualquiera?
Por eso, cuando me despierto y no tengo idea de qué soñé, quiere decir que transité por los ciclos del sueño sin interrupciones. Eso sí es descanso para mí.

Entre las prácticas avanzadas del budismo tibetano está la Yoga del Sueño, en donde, precisamente, se trata de entrenar a la mente para “despertar” dentro del sueño onírico, con miras a lograr también el despertar totalmente de este sueño que es la vida “real”. No, no he intentado esas prácticas, pues ya bastante difícil me es meditar en vigilia.
¿Ya vieron Inception (El Origen)? Siempre me había preguntado si se sueña en “tiempo real” y la película da una explicación plausible, aunque me gustaría saber si está comprobado. En mi realidad onírica he hecho uso de "tótems" y "kicks" de  manera instintiva. Además, entendí por qué cuando soñaba que volaba no tenía control del vuelo, pues era más una sensación de ingravidez. Anoche logré, por primera vez, controlar mi vuelo. Ahora ya saben por qué me encantó la película.

5 comentarios:

Ale dijo...

.... te va a salir contraproducente recibir este comentario... NECESITO ESOS LIBROOSSS seño,,, tengo parálisis del sueño desde los 5 años.... o antes,,,,y eso de decir.. "que burrada estoy soñando,, -- atacada de la risa-- mejor me despierto o Robert se asusta de oirme reir" y me "despierto",, pero.... mmm... mejor te consulto vía mail... total.... ya has de pensar que estoy locuazzz.. que mas dá un poquito más.. ;PPP..

Helga dijo...

No he visto la peli!!! Y tengo que verla porque siento que me voy a identificar con el nivel de "rareza" de los sueños que aparezcan.

Roy Gómez dijo...

Sueños Anidados! Orale! Eres otro nivel. Ojalá soñara mas seguido, te envidio. Un saludo

Xochilt Lanezi dijo...

mis sueños son toda una aventura, igual que los tuyos. Si me pusiera a escribirlos resultarían unas tramas buenísimas para cortos de suspenso, jaja.

Ale dijo...

:DDD ya ví la peli..... me recuerda "angustia"..

http://www.imdb.com/media/rm1935383552/tt0090644

... no la trama , sino en efecto en el público,, ) ¿¿alguién iría aparte de mí)... jaja... gracias por la recomendación ;P

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